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¿Quieres saber cómo organizar un almacén de respuestos? ¡Aquí te lo explicamos!

El orden siempre ha representado un factor importantísimo en cualquier aspecto de nuestras vidas, es por esa razón que, en esta oportunidad, te ofreceremos una serie de consejos, tips y pasos a seguir para organizar un almacén de repuestos; pero lo más importante, para que sepas cómo mantenerlo…

Si eres de los que no presta mayor atención al orden y a la impecabilidad en tu sitio de trabajo, quizás te preguntarás por qué insistimos tanto en hablar sobre la importancia de este tema.

Pues, te explicamos…

La organización es la base del buen funcionamiento de todos los procesos. ¡Siempre tenlo en cuenta!

E incluso, si eres empresario en la rama antes mencionada (repuestos), debes saber que ese orden del que venimos hablando, se verá reflejado en el balance a final de mes en tu compañía. Y dependerá de ti mismo que dicho balance sea positivo o negativo.

¡Ahora bien!

Es sabido que un almacén de repuestos siempre estará cargado de una gran cantidad de productos. Esos productos son una parte importante del capital de tu empresa. ¿Permitirías que un desorden empañe esa parte? ¡No! ¿Cierto…?

Primero, lo recomendable es obtener un software con el fin de gestionar los procesos que se llevarán a cabo en el almacén; esto, a su vez, te proporcionará tres beneficios:
1. Optimizar costos.
2. Tener control del almacén.
3. Facilitar los procesos logísticos.

Y puede que al principio te parezca un procedimiento engorroso, ya que inclusive, muchos empresarios aseguran que “no es lo mismo planificar la organización que llevarla a cabo”, pues siempre surgen miles de incovenientes y detalles que impiden ejecutar de manera satisfactoria.

Pasos a seguir:

1. Mantén limpio el almacén
No está de más que te tomes una o dos horas semanales para dedicárselas a la limpieza del lugar que resguarda tus productos. Como dijimos antes, la pulcriutud y el orden son una buena tarjeta de presentación para cualquier empresa.

2. Organiza el almacén según tu industria
Cada proceso de organización que se lleva a cabo en un almacén, debe ser personalizado en base a las características de tu industria. Tener claro este principio, te ayudará a agilizar futuros envíos y recepciones de mercancía.

3. Reducir el número de envíos por paquete (opcional)
Por ejemplo, si en lugar de enviar dos respuestos en dos cajas, procedes a enviar ambos en una sola, ahorrarías trabajo y recursos económicos. Al tiempo, evitas riesgos de pérdida y extravío de mercancía.

4. Ten un sistema de control de inventario
La tecnología la tienes ahí a la mano… ¡Aprovéchala!

Con el fin de minimizar los recurrentes errores de la mano del hombre, ahora se pasó de escribir los números de pedido de forma manual a escanear un código de barras.

5. Usa etiquetas de ubicación
Trata de implementar un sistema de etiquetado con el objetivo de hacer más fácil y llevadera la lectura de los respuestos en el almacén.

6. ¿Y qué hay con el diseño del almacén?
Si tu negocio crece anualmente y el centro logístico se queda pequeño con las distribuciones actuales, lo lógico es plantearte estudiar el diseño de tu almacén de repuestos.

Cuando se incrementan las ventas, el inventario obviamente crece; por ende, el espacio se va reduciendo y de esta forma dificulta el tráfico de empleados y otras funciones en general.

7. Amplía el espacio “útil”
No caigas en el común error de la “infrautilización”.

Después que analices el tamaño del almacén, calcula un volumen de productos que se ajuste a las demandas del cliente. Así lograrás ser eficiente con el tiempo.

8. Clasificación del inventario
¡Importantísimo!

Para clasificar el inventario de un almacén de repuestos, necesario es que se cumplan una serie de factores como peso, tamaño, y frecuencia de entrada y salida del producto.

9. Picking de almacén
No importa si el almacén es pequeño o grande. La cantidad de tiempo que se emplea para recoger pedidos supone gran parte del costo de la empresa.

La eficiencia de un almacén es capaz de controlar el tiempo que se dedica a la selección de productos y aplicar el plan que mejor se amolde, invirtiendo incluso en sistemas de transporte que reduzcan tiempos.

10. Recepción de almacén
Esta es, por mucho, de las tareas más complejas a llevar a cabo en un almacén.

Es vital asegurarse de tener suficiente espacio para que el personal ejecute las actividades necesarias (descomponer palets, contabilizar elementos, etc.).

Recuerda que, mientras más espacio, más eficiente y llevadero será el proceso para organizar un almacén de repuestos.

Y recapitulamos… El balance final en tu empresa, sea beneficioso o perjudicial, dependerá de ti y de tus empleados, y de la forma en la que manejen el almacén.