En muchas ocasiones, al hablar de “seguridad informática”, el tema es ignorado por una gran cantidad de personas, pues las mismas alegan que “a mí no me han hackeado nunca una cuenta”, o bien, “no existe la posibilidad de que alguien más que yo, tenga acceso a mi cuenta bancaria vía on line”.

Y como éstas, muchas otras frases que no dejan en evidencia otra cosa que la falta de conocimiento de la que, en múltiples oportunidades, somos víctimas.

Y hablamos en primera persona (del plural) porque sencillamente todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos llegado a pensar que nunca seremos víctimas de delitos informáticos.

Hasta que… ¡Boom!

Sucede…

Por esa razón, consideramos casi de extrema necesidad el hecho de que te informes, te mantengas actualizado y pongas siempre un poco de especial atención a todo aquello que esté directamente relacionado con el mundo cibernético y que, de una u otra forma, resguarda tus intereses (de cualquier índole). Dinero, data, documentos, etc.

La seguridad informática, también conocida como “seguridad de tecnología de la informática” o simplemente “ciberseguridad”, es una disciplina cuyo objetivo principal es proteger la integridad y la privacidad de toda esa información almacenada en un sistema informático.

Y aunque ha sido un proceso que a lo largo del tiempo ha logrado salvar “n” cantidad de material denominado( por sus propios dueños) “de vida o muerte”, lastimosamente tenemos que decir que, hasta los momentos y pese al avance de la tecnología, no existe ninguna técnica que permita asegurar la inviolabilidad de un sistema o que nos ofrezca un 100% de garantía en resguardo.

Sin embargo, esto no es mal de morirse, ya que, como mencionamos anteriormente, la seguridad informática ha sido y seguirá siendo casi vital dentro del proceder de muchas personas.

Su función

La seguridad informática trabaja con el fin de establecer normas que minimicen los riesgos a la información o infraestructura informática.

Estas normas, por ende, deberían incluir horarios de funcionamiento, restricciones a algunos lugares, autorizaciones, denegaciones, perfiles de usuario, planes de emergencia, protocolos y todo aquello que sea necesario para un alto nivel de seguridad informática.

¿Con qué fin? ¡Simple! Minimizar el impacto en el desempeño de los trabajadores y de la organización en general y como principal contribuyente al uso de programas realizados por, valga la redundancia, programadores.

La seguridad informática, asimismo, está concebida para proteger activos informáticos como: infraestructura computacional, usuarios e información.

Amenazas

Debes saber que, no solamente tienes que considerar “amenaza” a aquello que surge de la programación y el funcionamiento de un dispositivo de almacenamiento, transmisión o proceso.

También hay otras circunstancias (fuera del ámbito informático) que deben ser tomadas en cuenta.

Muchas son, a menudo, imprevisibles o inevitables, de manera que las únicas protecciones posibles, son las redundancias y la descentralización mediante determinadas estructuras de redes en el caso de las comunicaciones o servidores en clúster para la disponibilidad.

Dicho esto, es importante acotar que las amenazas pueden ser causadas por: los mismos usuarios, programas maliciosos, errores de programación, intrusos, algún siniestro, personal técnico interno y fallos electrónicos o lógicos de los sistemas informáticos en general.

Por tanto,  no estamos 100% exentos del peligro, pero siempre puede ser un respiro para ti, para nosotros, para muchos, contar con la seguridad informática para no ser víctimas de todos los peligros latentes en la amplia red.

Documéntate y actualízate, y reduce los riesgos…