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La increíble historia de por qué Bill Gates abandonó Harvard

Muchos se preguntarán, ¿es posible tomar una decisión de ese calibre? Y es válida la ijnterrogante, ya que dejar una universidad tan prestigiada como Harvard implica tirar por la borda un riguroso proceso de admisión, tiempo invertido para ser el N° 1 de la clase (bachillerato), materias extracurriculares, y ¡para qué seguir…!

Por tal razón, no entendemos cómo Bill Gates vislumbró lo que ocurriría: Dejar las aulas de una de las universidades más importantes del mundo con el fin de seguir una pista que lo llevaría a convertirse en parte de la ola de la revolución informática.

Y es aquí donde compartiremos con ustedes algunas razones que alegó el filántropo durante una entrevista realizada por Bloomberg Global Business Forum. Incluso, deben saber que uno de los factores que más influyó sobre la toma de decisiones del cofundador de Microsoft fue su obsesión con las computadoras y el software de codificación.

Esto le quemaba el coco (muy coloquialmente hablando) desde la secundaria. Entonces, al verse y sentirse envuelto en toda esa corriente que cada vez cobraba más vuelo y fuerza, se dijo a sí mismo, preocupado, que “todo eso sucedería” sin él.

Esta inquietud la compartió con Paul Allen, y por ello, ambos se alinearon en el mismo carril para ser parte de un proyecto que hiciera realidad el hecho de que cada rincón del mundo tuviera un computador personal.

Fue justo en ese momento cuando Gates dejó la universidad…

Claro, no sin antes prometer a sus padres que si no funcionaba su software de escritura de riesgo, claudicaría y regresaría a clases. Y el resto de la historia, ¡ya todos la cnocemos!

Y… ¿Fin?

¡Por supuesto que no!

Otra razón de peso salió a flote en un discurso de apertura que dio en la Universidad de Stanford en el año 2014, donde alentó a los graduados a ser positivos y perseverar en sus nuevas carreras con este consejo:

El optimismo es a menudo desechado como falsa esperanza. Pero también hay falsas desesperanzas.

Lo cierto es que Harvard no se ha olvidado de su alumno, porque aunque sólo cursó tres años y una que otra clase más, en 2007 le entregó un diploma y doctorado Honoris Causa en Derecho por sus labores humanitarias con la fundación que dirige junto a su esposa.

Lo increíble de todo esto es que, pasados más de 30 años, Bill Gates concluyó su carrera.