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El sector automotriz en Venezuela durante los últimos tiempos

En los últimos 7 años, el sector transporte venezolano quedó sometido a un complejo de situaciones negativas que la llevaron a un extremo de gran debilidad, la disminución de la producción petrolera en el país combinada con la caída de los precios del barril petrolero, principal fuente de ingresos de la nación venezolana, elevados niveles de inflación y devaluación de su moneda (eliminación de 14 ceros al Bolívar) desacertadas políticas económicas y fiscales, la perdida acelerada de la capacidad adquisitiva de los usuarios, (sueldos y pensiones más bajos del continente), dificultaron el transporte, la movilidad de los usuarios y a pesar de la política oficial de control de precios, los magos ingresos de los usuarios le imposibilitaban incluso usar el poco transporte público privado existente (los representantes gremiales denunciaban una perdida cercana al 75% de las unidades), quedando reducido los usuarios a utilizar un transporte público estatal, cada vez, por las mismas razones, disminuido. Agobiado por problemas de mantenimiento, financiamiento y operatividad, saturados sus servicios el sistema de transporte oficial comenzó a ser igualmente insuficiente, la pandemia del Covid-19 tendió a profundizar el marco negativo del sector transporte en Venezuela.

Hugo Ocando. Transporte unido Por Venezuela nació para auxiliar al debilitado sector del transporte público en el país.  Hugo Ocando, en la entrevista con Carlos Fernández (Noticiero Televen), el presidente de Transporte Unido Por Venezuela (TUxVzla) destacó que es una asociación privada que nació y fue constituida con los fondos de los propios transportistas para intentar paliar la aguda situación existente y proporcionar un auxilio primario a los transportistas e intentar sacarlos del paro técnico en que se encontraba el sector.  Todo ocurrió, señaló Hugo Ocando cuando fallaron las proveedurías oficiales, eliminaron tanto el dólar preferencial para el sector transporte, llegando incluso a suprimir el subsidio estudiantil y el país se llenó de las famosas perreras (suerte de todo tipo de vehículos inadecuados para el transporte público que proliferaron por todo el país).

La disminución de la capacidad crediticia (financiera) del sector bancario (altísimas tasas de encaje legal), la creciente dolarización informal de la economía, el empobrecimiento masivo del 67% de los venezolanos que carecen de vehículo propio, contrajo dramáticamente la capacidad de uso del transporte público en Venezuela, en un marco político internacional adverso llevó progresivamente al sector automotriz privado a una progresiva parálisis de las ensambladores del sector privado y  las fábricas estatales (Yutong, entre otras) no tuvieron capacidad de suplir las necesidades del sector.